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Masa de pizza casera: receta fácil y versión de fermentación lenta

Receta de masa de pizza casera con proporciones exactas, cómo amasar, cuánto dejarla fermentar y cómo hornearla en un horno doméstico para que quede crujiente.

La receta

Raciones
4
Preparación
20 min
Cocción
12 min
Total
32 min
Dificultad
media

Ingredientes

  • 500 g de harina de trigo (de fuerza, o harina común)
  • 325 ml de agua templada
  • 10 g de sal
  • 7 g de levadura seca de panadería (o 20 g de levadura fresca)
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra

Elaboración

  1. Disuelve la levadura en el agua templada. En un bol grande, mezcla la harina con la sal.
  2. Añade el agua con la levadura y el aceite, y mezcla hasta que no quede harina seca.
  3. Amasa sobre la encimera 8–10 minutos, hasta que la masa esté lisa y elástica. Si se pega, aguanta unos minutos antes de añadir harina: se irá soltando.
  4. Haz una bola, colócala en un bol untado con aceite, tápala y déjala fermentar 1–2 horas a temperatura ambiente, hasta que doble su volumen.
  5. Divídela en 4 bolas, tápalas y déjalas reposar 20–30 minutos más.
  6. Precalienta el horno al máximo (250–275 °C) con la bandeja dentro al menos 30 minutos.
  7. Estira cada bola con las manos, añade los ingredientes y hornea 8–12 minutos, hasta que el borde esté dorado.

Hacer masa de pizza en casa es más fácil de lo que parece y el resultado no tiene nada que ver con las bases precocinadas. Esta receta da cuatro pizzas medianas de unos 28–30 cm.

Por qué estas proporciones

La relación entre agua y harina se llama hidratación. Aquí es del 65 % (325 g de agua por 500 g de harina): suficiente para una masa jugosa y con alveolos, pero todavía fácil de manejar. La sal es el 2 % del peso de la harina.

  • Harina de fuerza: tiene más proteína, forma más gluten y da una masa más elástica, fácil de estirar fina.
  • Harina común: también funciona; la masa será algo menos elástica.

Versión de fermentación lenta (más sabor)

Si planificas con tiempo, usa solo 2 g de levadura seca y, tras amasar, deja la masa en la nevera 24–72 horas en un recipiente cerrado. La fermentación lenta desarrolla mucho más sabor y la masa resulta más digestiva y fácil de estirar. Sácala de la nevera 2 horas antes de usarla.

Cómo estirarla

  • Con las manos, mejor que con rodillo. Presiona desde el centro hacia fuera dejando un borde de 1–2 cm sin aplastar: así crece y queda aireado.
  • Si la masa se encoge al estirarla, déjala reposar 10 minutos tapada: el gluten necesita relajarse.

El horno es la clave

Los hornos de pizzería superan los 400 °C. En casa hay que compensar:

  1. Temperatura máxima que permita tu horno.
  2. Precalienta la bandeja (o una piedra o acero de hornear) al menos 30 minutos.
  3. Monta la pizza sobre papel de horno y deslízala sobre la bandeja caliente.
  4. No sobrecargues de ingredientes, sobre todo los que sueltan agua, como la mozzarella fresca o los champiñones crudos.

Conservación

Las bolas de masa se congelan muy bien hasta 3 meses, envueltas individualmente y untadas con un poco de aceite. Descongélalas en la nevera la noche anterior.